Tio Carlos


Un texto de_ Dieguito Lopez
diegomotion1@yahoo.it

Con fotos de_ Horacio Calzoncillo

calzoncillosquearden@gmail.com

Recuerdo que fue en el año 1988, en mayo, en el día de mi cumpleaños. Hacía mucho frío esa noche. Mi viejo llegó borracho a casa y se peleó con mi vieja que lo hechó de su habitación. Entonces fue a dormir conmigo y me pidió que le hiciera espacio. Lo vi desvestirse hasta quedar en calzoncillos, sólo con la luz de la luna que entraba de lleno por la ventana. Se acostó atrás mío y me abrazó, estaba helado. Sentí todo su cuerpo pegado al mío, calentándose con mi cuerpo calentito. Entrelazó sus piernas con las mías, eran más grandes y más peludas. Me abrazaba con fuerza mientras refunfuñaba cosas sin sentido y me tiraba su aliento a alcohol en la nuca. Tapado con las frazadas, su cuerpo se iba calentando y empezó a parecerme agradable. Su abrazo comenzó a parecer una caricia. Sus manos masajeaban mi cuerpo por varios lugares. Sus piernas friccionaban las mías. Su respiración en mi nuca se hacía más sonora. Me sentía excitado y atraído. Como seducido por su extraño comportamiento. Luego sentí su mano apoyada en mi culo, entrando por el calzoncillo. Su dedo empezó a penetrar mi ano y trataba de abrirse paso, lentamente, con suaves sacudidas que hacían que me mordiera los labios. Sentía que eso me gustaba. Dejé que siguiera haciéndolo, sin moverme, sin decir nada, me fui relajando. Mi agujerito estaba muy caliente y su dedo había llegado lejos y ahora salía y entraba con cierta facilidad. Bajó mis calzoncillos hasta la altura de mis tobillos y apoyó su verga en la entrada de mi culo. Nunca la había visto y ahora sentía su cabeza intentando entrar, estaba caliente y húmeda. Se fue moviendo y poco a poco entró algo, pero no sabía cuánto había entrado. Me parecía interminable pero no me dolía, aún. Mordisqueó mi oreja y mi cuello y me quejé, no pude evitarlo, no sabía qué estaba haciendo. Entonces me puso la mano en mi boca para que no grite. Me dijo que no me iba a pasar nada, que confíe en él. Tenía miedo de no poder respirar, pero tenía la nariz destapada. Todo iba bien. Siguió entrando, moviéndose de alguna manera para que no me doliera. Mi culo se iba dilatando más todavía. Me mordió una vez más y su movimiento se detuvo. Pasé mi mano por debajo de mis bolas y pude tocar las suyas y pude notar también que toda su pija estaba metida en mi culo. No podía creer cómo algo tan grande podía estar metido allí. Me impresionó. Entonces empezó a cogerme y sentía en mis entrañas cómo su pija iba y venía. Tenía la sensación de que me estaba haciendo mal, pero al mismo tiempo me parecía sumamente agradable y quería que siguiera haciéndolo. Pero en cada embestida me sentía peor y no podía mantenerme relajado. Empecé a ponerme tenso y ya no podía soportar tenerla adentro. Pero quería que siguiera. Quería sentir su orgasmo y que siguiera mordiéndome la oreja. Todo mi cuerpo quería seguir sintiendo ese placer inexplicable. Se agitó cada vez más rápido hasta que acabó. Mi cuerpo se llenó de leche caliente. Sus gemidos de placer retumbaron en mis oídos y siempre que tengo sexo los recuerdo. Quedose dormido de inmediato, con su pija dentro de mi culo, que me mantuvo excitado hasta que se salió en algún momento mientras me hacía la paja y todo mi cuerpo se estremecía.
Desde aquel año aprovecha el Día del Padre para llevarme a pescar solos y me culea en la carpa, de noche y protegidos del frío con varias frazadas.
Hasta que llegó el Tío Carlos. Llegó una tarde de noviembre, mientras mi viejo y yo tomábamos mate en la vereda y nos mirábamos con el deseo en los ojos después de mucho tiempo de no coger juntos. Cada vez que me daba un mate nuestros dedos se tocaban y mi culo vibraba, chupaba la bombilla y sé que él se imaginaba que le chupaba la verga.

Pero llegó Carlos, tan hermoso, tan varonil. Llegó para quedarse un tiempo mientras conseguía alquilar algo. Ahora que él iba a estar en la casa se iba a complicar más estar solo con mi viejo para que me la ponga en el orto. Encima yo empecé a soñar con ese macho, mi tío. Era muy agradable conmigo y hablábamos mucho. Me ponía la mano en la rodilla o en el hombro y me moría de excitación. Sólo me faltaba suspirar para que se diera cuenta de que me había enamorado de él.
Era domingo y hacía calor, mucho calor. Mis viejos se habían ido a lo de unos amigos y me quedé solo con mi tío. Nos metimos en la pileta y jugábamos en el agua. Nadábamos y si me alcanzaba me hundía en el agua, si yo lo alcanzaba trataba de hacerle lo mismo, pero era más fuerte que yo y no se dejaba. Cuando me hundía en el agua mi cara quedaba muy cerca de su short y me lo quedaba mirando. Salió del agua y el short se le pegó mojado a la piel. Pude ver el contorno de su pija dibujarse en la tela húmeda, parecía transparente. Se sentó al sol. Yo salí y me senté cerca para seguir mirándolo. Entonces por la ventana de la cocina vi que mi viejo me observaba, ya había llegado, pero solo. Fui a saludarlo y me atajó:
-A vos te está gustando Carlos. ¿Sabés cómo me calienta eso a mí?
-No digas eso, sólo me gustás vos.
-A mi no me engañás, te calienta, te calienta.
Y mientras me repetía eso me besaba por todos lados y lamía toda mi piel mojada por la pileta. Y fue bajando hasta llegar a mi culo. Me ordenó que me apoyara en el aparador y abriera las piernas. Por la ventana podía ver a mi tío tomando sol, también con las piernas abiertas, con el bulto marcado. Mi viejo me bajó el shorcito, mi pija estaba tiesa, mi culo abierto por esa lengua profesional. Me morfaba el culo y lo llenaba de saliva. Se incorporó y se bajó los pantalones. Se aferró a mí para penetrarme, no le costó mucho, yo estaba muy excitado. Comenzó a cogerme y tenía miedo de que mi tío Carlos nos descubriera, pero tenía también ganas de que lo hiciera y que se uniera y me dejara besar su pija.
Mi viejo empezó a morderme el cuello, estaba por acabar. Yo jadeaba de placer. Su pija se hundío en mi culo una vez más derramando toda su leche.
-Ahora chupame la pija y dejámela bien limpita, y papá va a cumplir tus deseos reprimidos.
No entendí de qué me hablaba pero me arrodillé para chupársela. Acaricié sus bolas mientras su glande se paseaba por mi garganta dejando las últimas gotas de leche. Entonces gritó:
-¡Carlos!

Y casi me escapo corriendo pero mi viejo me agarró bien fuerte para que no le suelte la pija. Mi tío llegó y me vió chupándole la verga a mi viejo.
-No puedo creerlo.
-Sí, mirá como chupa poronga. Diego mostrale a tu tío cómo se la chupás a papito.
Tomé confianza y empecé a mover mis labios a lo largo de la pija de mi viejo. El short de Carlos se iba levantando de la excitación y eso me calentó más todavía.
Saqué la pija de mi boca para recorrerla con la punta de la lengua, eso hacía delirar a mi viejo.
-¿Querés que te la chupe a vos, Carlos? Dieguito, chupásela a tu tío Carlos.
Fui enseguida a chupar el short de Carlos y sentir que debajo había una poronga al palo. Bajé su short de a poco para ver salir su pija al exterior. Cuando estuvo afuera abrí mi boca para poseeerla. Me invadió la calentura cuando la tuve dentro y no podía dejar de chuparla. Sus dedos se clavaron en mi cabello y me dejaron suspendido saboreando su glande y todo el trozo. Sus jugos brotaban lentamente con un sabor dulce. Estaba llegando al climax. Sentía su calor, sus gemidos. Eso hacía que apretara más mis labios y acelerara mi lengua incansable. Por fin brotó toda su leche en un espasmo, y en otro. Tragué como pude y seguí saboreando su pija. Quedaba algo y mis labios seguieron succionando un largo rato.
Después no pasó más nada ni se habló del tema. A la semana siguiente consiguió alquilar un departamento. Era el último día que se quedaba en la casa. No pude dormir esa noche, entonces escuché que se levantó para ir al baño. Lo seguí, esperé a que orinara y luego me presenté para decirle lo que sentía por él. Se sorprendió cuando me vio. Me quedé mudo. Miré su calzoncillo, quería arrancárselo.
-Yo te quiero- le dije al fin. -Llevame con vos.
-Diego, no te puedo llevar conmigo.
Me aferré a su slip. Nuestras bocas se acercaron y nuestros alientos se cruzaron. Una corriente de pasión nos recorrió el cuerpo y nuestras bocas se chocaron en un beso de lengua violento. Nos abrazamos y rozamos nuestros penes endurecidos por el deseo. Sus manos recorrieron todo mi cuerpo y las mías también.
-Estamos haciendo mucho ruido.
Abrió la ducha. El vapor comenzó a llenar el aire. Sus besos recorrieron mi cuello, llegaron a mis tetillas donde se entretuvo un rato. Luego siguió bajando. -Tu viejo se va a disgustar con nosotros.
Yo bajé. Lo besé, hice que se sentara en el suelo. Besé su cuello, su pecho, sus tetillas, su ombligo. Seguí bajando, chupé su pija y sus huevos, seguí el recorrido por sus piernas y tomé sus pies con mis manos. Pasé mi lengua por la planta del pie para ver si le hacía cosquillas. Sonrió. Puse en mi boca cada uno de sus dedos. Mordí sus bordes y volví a subir con suaves besos.
-¿Quién se está duchando?- era la voz de mi viejo.
-Soy yo, Carlos.
-Bueno.
Y se fue. La pija de Carlos estaba erguida y lubricada. Me preparé para sentarme encima y sentir su penetración. Fue entrando de a poco pero yo estaba desesperado por tenerla adentro. Luego subía y bajaba mi culo. Él me clavaba sus uñas en mis nalgas y se movía también para sacudirme el orto.
-Vamos a la ducha.
En la ducha me embistió de nuevo. Con salvajes movimientos me cogió contra la pared mientras la lluvia de la ducha nos daba en las piernas. Gemíamos semicontenidos para no levantar sospechas. El agua recorría nuestra piel en forma descendente mientras su pija ascendía y bajaba por mi culo. Estábamos presos de la pasión y el sexo era nuestro escape. Mi culo sentía todo el grosor de su pija y el placer de su insistencia. Su verga sentía la resistencia de mi culo pero seguía golpeando para llegar al orgasmo. Pronto su leche me inundó. Sus gemidos se apagaron pero su abrazo se hizo más estrecho y fuerte. Sentí su cara apoyada en mi espalda, descansando.
Carlos se fue ese día.
Ahora con mi viejo salimos a pescar más seguido, y siempre nos acompaña mi tío Carlos.


http://espanol.groups.yahoo.com/group/machosenshortsboxersslips/

2 Responses to “Tio Carlos”

  1. Hola amigos!! soy Mauro de sta fe! me encnatan sus historias!!! y susu fotos me terminan de poner en llamas, quiero mas historias! un beso Mauro

  2. hola gente soy de Tigre provincia de Buenos Aires, la verdad esto es nuevo para mi y la verdad es muy lindo todo lo que veo.
    Tengo historias para contar y seria bueno saber como se puede hacer.

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